La tDCS utiliza corrientes de muy baja intensidad mediante electrodos en el cuero cabelludo. Su aparente sencillez no elimina la necesidad de diagnóstico, protocolo, seguridad y seguimiento.
Qué es y cómo se diferencia de TMS
La estimulación transcraneal por corriente directa (tDCS) aplica una corriente eléctrica débil y continua entre electrodos. A diferencia de TMS, no produce pulsos magnéticos. Busca modular la excitabilidad de redes cerebrales y facilitar cambios que dependen del montaje, de la condición tratada y de las actividades realizadas durante o alrededor de la sesión.
Los equipos pueden parecer pequeños, pero la dosis no es sólo la intensidad: incluye ubicación y tamaño de electrodos, polaridad, duración, frecuencia, número de sesiones y relación con otros tratamientos. Cambiar un elemento puede modificar el efecto y dirigir la corriente hacia circuitos diferentes.
Para qué se ha estudiado
La tDCS se ha investigado en depresión, dolor, rehabilitación motora y cognitiva, adicciones y otras condiciones neuropsiquiátricas. El grado de evidencia no es igual para todas las indicaciones y los resultados dependen del protocolo y la población.
En depresión existen resultados favorables, aunque revisiones y guías han señalado heterogeneidad y límites en la calidad de la evidencia. En diciembre de 2025 la FDA aprobó un dispositivo domiciliario específico para adultos con depresión moderada a grave no refractaria, como monoterapia o tratamiento adyuvante. Esa aprobación no se extiende a cualquier aparato, montaje o diagnóstico.
Qué se evalúa antes
La evaluación considera diagnóstico, objetivos, tratamientos previos, medicamentos, condiciones neurológicas, integridad de la piel, implantes o dispositivos, embarazo cuando corresponde y capacidad para seguir el protocolo. También se define cómo se medirán respuesta y tolerancia.
Durante una sesión algunas personas sienten hormigueo, picazón, calor leve o enrojecimiento transitorio bajo los electrodos. El equipo debe revisar la piel, asegurar buen contacto y detener o ajustar si aparecen molestias inusuales. Cefalea, cansancio o cambios transitorios del ánimo también deben registrarse.
¿Puede hacerse en domicilio?
Existen programas domiciliarios en contextos seleccionados, pero “domiciliario” no significa autoadministrado sin control. Requiere prescripción, capacitación, verificación del montaje, parámetros bloqueados cuando sea posible, registro de cada sesión, criterios de suspensión y contacto con el equipo.
Comprar un dispositivo y copiar una distribución de internet no reproduce un protocolo clínico ni garantiza que la corriente alcance el objetivo previsto.
Evaluar si tDCS tiene un lugar en mi tratamiento

