La participación del Dr. Cristóbal Larraín en las XXXIV Jornadas de Actualización en Psiquiatría de la Universidad de Valparaíso abrió una conversación sobre TMS, evidencia y colaboración entre psiquiatría, neurología, rehabilitación e ingeniería.
Publicación original: abril de 2024 · Última revisión editorial: agosto de 2026.
En abril de 2024, el Dr. Cristóbal Larraín participó como expositor y panelista en las XXXIV Jornadas de Actualización en Psiquiatría organizadas por el Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Valparaíso. El encuentro permitió revisar la estimulación magnética transcraneal (TMS) y otras formas de neuromodulación no invasiva desde una pregunta central: ¿cómo incorporar innovación sin separarla del diagnóstico, la evidencia y las necesidades reales de cada paciente?
Una técnica no equivale a un solo tratamiento
TMS utiliza campos magnéticos breves para inducir corrientes en áreas seleccionadas de la corteza. Su uso más consolidado se encuentra en depresión mayor con respuesta insuficiente, y existen autorizaciones regulatorias para indicaciones y dispositivos específicos en algunos países.
Sin embargo, “TMS” no designa un único tratamiento. Objetivo cerebral, frecuencia, intensidad, patrón, número de sesiones y estrategia de mantenimiento pueden cambiar según diagnóstico y protocolo. Por eso una afirmación sobre evidencia o regulación debe estar ligada a esos elementos y no a la tecnología de manera genérica.
Por qué la interdisciplina importa
La neuromodulación se encuentra en la frontera de varias áreas. La psiquiatría aporta diagnóstico, seguimiento longitudinal y articulación con fármacos y psicoterapia. La neurología y neurofisiología ayudan a comprender redes, excitabilidad y seguridad. La ingeniería permite modelar campos y mejorar precisión. La rehabilitación conecta la estimulación con tareas motoras, lenguaje, dolor o funcionalidad.
Esa convergencia sólo es útil si mantiene una pregunta clínica clara. La tecnología no reemplaza la evaluación ni convierte resultados preliminares en promesas. Presentar el nivel de evidencia, reconocer incertidumbre, medir resultados y definir cuándo detener forman parte de una innovación responsable.
Lo que se ha desarrollado desde entonces
Psiquemédica ha continuado desarrollando su Unidad de Neuromodulación y Psiquiatría Intervencionista. La vía de ingreso comienza con una consulta para revisar diagnóstico, tratamientos previos, seguridad y objetivos. Si existe una indicación defendible, se conversa el protocolo y se entrega un presupuesto individual.
Los profesionales externos pueden derivar mediante interconsulta y mantener la continuidad como tratantes. También es posible solicitar una segunda opinión sin comprometerse a realizar la intervención.
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